Acerca del Bornout en los profesionales de servicio.

Los actuales contextos organizacionales han puesto de relieve la perspectiva socio afectiva de los colaboradores en las áreas de servicio. Nuestras organizaciones demandan cada vez mayor compromiso (Enagement), productividad y menor tolerancia al desajuste técnico y formal de los colaboradores al rol y la cultura.

Según estudios realizados, el estrés y los cuadros ansiosos han liderado las causas de ausentismo laboral durante los últimos dos años, encontrándose Chile un 53% por sobre el promedio de los países miembros de la OCDE. 

La reflexion que acompaño profundiza en el Síndrome Burnout o Síndrome de “quemarse por el trabajo”  como una problemática relevante en el desarrollo de las organizaciones y en la salud mental de los chilenos.

El Síndrome de Bornout surge cuando la respuesta al estrés a causa del trabajo adquiere un carácter contraproductivo al fallar las estrategias de afrontamiento a las causas que  originan dicho estrés sumado a la persistencia de condiciones de sobrecarga laboral, pobreza del rol y escasa estimulación del puesto de trabajo. (Golembiewski, Munzenrider y Carter. 1983).

El abordaje psicodinámico ofrece una comprensión muy profunda de aquellas dimensiones que participan en la configuración integral de este síndrome, pasando desde la sintomatología a la etiología del cuadro y sus propuestas de tratamiento en la actualidad.

Herbert Freudenberger describió dicho síndrome con las características de agotamiento emocional, falta de realización personal y deshumanización proveniente del  fracaso de una gratificación esperada o de una devoción a una causa. En forma posterior por Maslach y Jackson sitúan como población de riesgo de padecer dicho síndrome a aquellos profesionales que trabajan en forma directa con personas, a lo que Aubert y Gaulejac denominaron como “la enfermedad de la idealidad”. (Sicardi, L. 2011). 

Desde la psicopatología, el CIE-10 (Acrónimo acuñado por la Clasificación Internacional de Enfermedades) relaciona al Bornout con un trastorno neurótico caracterizado por la presencia de fatigabilidad mental con una disminución en el rendimiento laboral y la ineficiencia para resolver tareas cotidianas, incrementando consigo la irritabilidad, anhedonia, estado de ánimo ansioso y depresivo, entre otros.

La literatura distingue al menos cinco fases en su evolución, iniciando por un afán compulsivo por mostrar valía personal, generando mayor sobrecarga de trabajo y en consecuencia ignorando las propias necesidades. En forma posterior el colaborador cambia su escala de prioridades, negando el problema a la base y emergiendo consigo la agresividad. Comienza así un deterioro de las relaciones sociales en diversos niveles, cambios abruptos de comportamiento con sus consecuentes sentimientos de despersonalización. Finalmente emergen sensaciones de vacio interior con comportamientos compensatorios de carácter compulsivos exagerados y culminando con el colapso mental y físico. (Quiceno, J y Vinaccia, S. 2007).

Dentro de los modelos que abordan la etiología del síndrome en cuestión la Teoría Sociocognitiva Del Yo propuesto por Harrison, sitúa la causa del síndrome en la “competencia social”, es decir como una “competencia percibida” de profesionales con alto sentido de altruismo cuyas expectativas y motivación están dadas por la eficacia en el logro de sus objetivos. Pines por su parte extrema esta visión situando como perfil de riesgo a aquellos trabajadores que buscan darle un sentido existencial a su trabajo y por tanto mayor propensión a padecer del síndrome frente a dichas frustraciones.  (Harrison, en Mansilla, F. 2010).

Thompson, Page y Cooper complementan refiriendo el rol de la autoconciencia,  estableciendo que es un rasgo de personalidad que predispone al trabajador a padecer de este síntoma en cuanto poseen una tendencia exagerada a autopercibirse y a concentrarse en su experiencia de stress y por lo tanto experimentan mayores emociones negativas tales como la desilusión o frustración y con ello el menoscabo a la autoconfianza.  (Thompson, Page y Cooper en Mansilla, F. 2010).

Dentro de los elementos psicosociales participan como factores del  desarrollo del síndrome; la ausencia de un adecuado nivel de desafío, el menoscabo a la autonomía, el no contar con retroalimentación de los resultados y ni con el apoyo social de su entorno. (Cherniss, en Mansilla, F. 2010). En contraposición tal como acuña Bandura, la “autoeficacia percibida” favorecerá la capacidad del trabajador de ejercer control sobre las situaciones que experimenta en su trabajo.

Desde la perspectiva psicodinámica la etiología del síndrome tiene sus bases en altruismo como pre condición en el estilo de personalidad y la despersonalización como consecuencia funcional a la sintomatología descrita.

Las referencias psicodinámicas y su vínculo a las relaciones tempranas de objeto se profundizadan en el artículo completo (Link )

Comprendidas las principales distinciones que conforman la etiología del Síndrome de Bornout se propone un abordaje que integre las comprensiones dinámicas y la terapia cognitivo conductual, fortaleciendo la exploración, la asertividad, la capacidad de mostrarse competente, la percepción de auto eficacia en conjunto con el desarrollo de insight analíticos que favorezcan el desarrollo psicológico.

A nivel organizacional se ha avanzado en la sistematización y evaluación de los riesgos psicosociales que  reconoce el papel que juegan los factores ambientales en  la emergencia del cuadro, dentro de las cuales cabe mencionar las exigencias psicológicas, trabajo activo y posibilidades de desarrollo, apoyo social de la empresa, compensaciones y doble presencial. Todas las cuales son auditadas a través de la SEREMI Salud vía las distintas mutuarias del país.

La compresión profunda de la manifestación del síndrome de Bornout y las conceptualizaciones en torno a la etiología nos permite guiar el proceso de psicodiagnóstico de manera de identificar el funcionamiento del aparato psíquico como “catalizador” de necesidades intrapsíquicas, los conflictos y las relaciones dinámicas entre el inconsciente y la conciencia,  los recursos internos y defensas con los que cuenta para hacer frente a la propia realidad interna y externa,  permitiéndonos evaluar consigo el funcionamiento “Yoico” del sujeto, su identidad,  la organización en torno a su personalidad y la introyección de las relaciones objetales y como estas condicionan el actuar en el entorno organizativo.

About burnout in service professionals.

Summary:

The current organizational contexts have highlighted the socio-affective perspective of the collaborators in the service areas. Our organizations increasingly demand greater commitment (Enagement), productivity and less tolerance to technical and formal mismatch of employees to role and culture.

According to studies carried out, stress and anxious people have led the causes of absenteeism from work during the last two years, with Chile being 53% above the average of the OECD member countries.

The reflection that I accompany delves into the Burnout Syndrome or Syndrome of “getting burned by work” as a relevant problem in the development of organizations and in the mental health of Chileans.

Burnout syndrome

Bornout Syndrome arises when the response to stress due to work acquires a counterproductive character by failing the coping strategies to the causes that originate said stress, added to the persistence of conditions of work overload, poverty of the role and little stimulation of the position of job. (Golembiewski, Munzenrider and Carter. 1983).


The psychodynamic approach offers a very deep understanding of those dimensions that participate in the integral configuration of this syndrome, going from the symptomatology to the etiology of the picture and its current treatment proposals.

Herbert Freudenberger described this syndrome with the characteristics of emotional exhaustion, lack of personal fulfillment and dehumanization resulting from the failure of an expected gratification or a devotion to a cause. Later, Maslach and Jackson place as a population at risk of suffering from this syndrome those professionals who work directly with people, what Aubert and Gaulejac called “the disease of ideality.” (Sicardi, L. 2011).

From psychopathology, the ICD-10 (Acronym coined by the International Classification of Diseases) relates Bornout with a neurotic disorder characterized by the presence of mental fatigue with a decrease in work performance and the inefficiency in solving daily tasks, increasing with it the irritability, anhedonia, anxious and depressed mood, among others.

The literature distinguishes at least five phases in its evolution, beginning with a compulsive desire to show personal worth, generating greater work overload and consequently ignoring one’s own needs. Subsequently, the collaborator changes his scale of priorities, denying the problem to the base and aggression emerging with it. Thus begins a deterioration of social relationships at various levels, abrupt changes in behavior with their consequent feelings of depersonalization. Finally, feelings of inner emptiness emerge with exaggerated compulsive compensatory behaviors and culminating in mental and physical collapse. (Quiceno, J and Vinaccia, S. 2007).

Within the models that address the etiology of the syndrome in question, the Sociocognitive Theory of the Self proposed by Harrison, locates the cause of the syndrome in “social competence”, that is, as a “perceived competence” of professionals with a high sense of altruism whose expectations and motivation are given by the effectiveness in the achievement of its objectives. Pines for its extreme part this vision, placing as a risk profile those workers who seek to give an existential meaning to their work and therefore greater propensity to suffer from the syndrome in the face of such frustrations. (Harrison, in Mansilla, F. 2010).

Thompson, Page and Cooper complement by referring to the role of self-awareness, stating that it is a personality trait that predisposes workers to suffer from this symptom insofar as they have an exaggerated tendency to perceive themselves and focus on their experience of stress and therefore experience greater Negative emotions such as disappointment or frustration and with it the loss of self-confidence. (Thompson, Page and Cooper in Mansilla, F. 2010).

Within the psychosocial elements they participate as factors in the development of the syndrome; the absence of an adequate level of challenge, the impairment of autonomy, the lack of feedback on the results and the lack of social support from their environment. (Cherniss, in Mansilla, F. 2010). In contrast, as Bandura coined, “perceived self-efficacy” will favor the worker’s ability to exercise control over the situations she experiences at work.

From the psychodynamic perspective, the etiology of the syndrome is based on altruism as a precondition in the personality style and depersonalization as a functional consequence of the described symptoms.

The psychodynamic references and their link to early object relationships are deepened in the full article (Link)
Understanding the main distinctions that make up the etiology of Bornout Syndrome, an approach is proposed that integrates dynamic understandings and cognitive behavioral therapy, strengthening exploration, assertiveness, the ability to be competent, the perception of self-efficacy in conjunction with development. of analytical insights that favor psychological development.

At the organizational level, progress has been made in the systematization and evaluation of psychosocial risks, which recognizes the role played by environmental factors in the emergence of the condition, among which it is worth mentioning the psychological demands, active work and development possibilities, social support of the company, compensation and double presence. All of which are audited through SEREMI Salud via the various mutual insurance companies in the country.


The deep understanding of the manifestation of Bornout syndrome and the conceptualizations around the etiology allows us to guide the psychodiagnostic process in order to identify the functioning of the psychic apparatus as a “catalyst” of intrapsychic needs, conflicts and dynamic relationships between the unconscious and conscience, the internal resources and defenses with which it has to face its own internal and external reality, allowing us to evaluate with itself the “ego” functioning of the subject, his identity, the organization around his personality and the introjection of object relationships and how they condition acting in the organizational environment.

#MENTALHEALTH, #ALTRUISM #LABORABSENCE #BURNOUT #DEHUMANIZATION #DEPERSONALIZATION #IRREALITY

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